¿Estas desorientado? ¿Cansado de esforzarte y no llegar?¿Insatisfecho contigo o con los demás? ¿Te cuesta identificar tus prioridades y cumplir tus metas? ¿y tu autoestima? Tal vez un proceso de coaching te pueda ayudar.

lunes, 3 de mayo de 2010

Escala de valores

  ¿Podemos tener diferencias con nosotros mismos? ¿Somos capaces de adoptar una postura y su contraria? Son preguntas interesantes de resolver y que sin duda no tienen una respuesta única, pero vamos por partes.

Nuestro ser interior, es tan complejo como nuestro cerebro. Con frecuencia usamos el tópico de que las razónes se encuentran en el cerebro y las pasiones en el corazón, sin embargo de todos es conocido que ambas se encuentran albergadas en nuestro cerebro. Eso si en zonas completamente diferentes tanto anatómica como evolutivamente hablando e interrelacionadas no solo entre ellas sino con el resto de áreas  cerebrales, encargadas de tareas tales como la recepción y procesado de estímulos, la memoria, la experiencia...  Ello supone que el entramado de comunicaciones entre el cortex prefrontal (razones) y nuestra amigdala (pasiones) esté cortocircuitado y regulado por un sinfín de conexiones neuronales complementarias.

Nuestro cerebro como buen organo de gobierno, toma decisiones una vez integra toda la información recibida. Esto ocurre incluso en los actos reflejos. La integración de la necesaria respuesta ante un estímulo urgente se desencadena de una forma inmediata. Cuando la urgencia no es necesaria y se dispone de más tiempo, las decisiones son más meditadas, incluso podemos asistir como espectadores  (y protagonistas también) a la recopilación de  la información y su ensamblado hasta llegar a una decisión. En este escenario, entra en juego nuestro aprendizaje, nuestra experiencia, conocimientos y las famosas escalas de valores entre otras fuentes de información complementaria a los estímulos.

Los valores, suelen ser una de las causas frecuentes de de contradicción interior, ya que están arraigados en nuestro yo como tales, ejercen presión sobre nosotros mismos y no siempre en la misma dirección. Son el motor de nuestra motivación hasta el punto de ser capaces de dar la vida por alguno de ellos (p.e. amor filial) Pero también se pueden cometer grandes atrocidades en su nombre.

¿Sabes cuales son los tuyos? ¿Como se relacionan entre ellos? ¿Que te aportan?

miércoles, 28 de abril de 2010

Realidades?

"Aunque nada cambie, si tu cambias, todo cambia."
Marcel Proust

jueves, 22 de abril de 2010

El tiempo

Me parece adecuado, empezar hablando del tiempo, después de llevar tantas semanas sin escribir como consecuencia no de la falta de tiempo ( siempre tenemos el mismo), si no de la necesidad de priorizar otros aspecos de mi vida, con los que he ocupado el tiempo.

El tiempo tampoco es escaso, eso si, somos nosotros los que elegimos como lo podemos llenar o incluso como lo podemos perder. Lo más curioso del caso es que en ocasiones decidimos perderlo aun siendo conscientes de que el tiempo perdido no lo volveremos a recuperar nunca.

Lo que si podemos hacer es aprender a administrar o gestionar mejor nuestro tiempo, desarrollar la habilidad de priorizar lo que sea necesario, y desarrollar nuestra libertad mediante su ejercicio constante, ya que cuando eliges hacer algo en un momento concreto, renuncias a otras muchas posibilidades.

martes, 2 de marzo de 2010

Robert Horvitz: "No tengas miedo a probar algo nuevo".

Que los premios Nobel, tienen prestigio y aumentan si cabe más el "valor" de quienes los reciben es un hecho. Aunque con frecuencia se produzcan ciertas controversias. Tengo la sensación que después de leer la interesante entrevista que Inma Sanchis hace hoy en "La Contra" de La Vanguardia a Robert Horvitz, pocos tendrán dudas de que se trata de una persona extremadamente capaz.

Si alguno de vosotros se pregunta, la razón por la que un Premio Nobel de Fisiología y Medicina, me llama tanto la atención es básicamente por tres afirmaciones: la primera es el propio titular: "No tengas miedo a probar algo nuevo"; la segunda "tener bien claras las prioridades: las personas son lo crucial"; la tercera "hazlo lo mejor que puedas".

Si tengo que quedarme con una, me quedo con el valor de las personas, con el respeto a uno mismo y a los que te rodean. Esto es lo que posibilitará que te decidas a probar y ser valiente, que no te autoengañes y te empeñes en seguir y perseguir aquello que te interesa. También hará posible que pongas lo mejor de ti en cada una de tus acciones, de tus iniciativas. Tampoco quiero hacer muchos más comentarios, ya que son afirmaciones suficientemente sencillas y profundas para que cada uno de nosotros podamos reflexionar sobre ellas.

Os dejo el link de artículo para que lo podáis leer.

lunes, 22 de febrero de 2010

Y los límites?

Nick Vujicivic nos  invita en este vídeo http://www.youtube.com/watch?v=BnjCdmiXq3k&feature=related, al menos a reflexionar sobre donde están nuestros límites. Sobre cuales son nuestros recursos y que rendimiento estamos obteniendo de los mismos. Si relacionamos al éxito, además del parámetro "objetivos", como algo que hemos de alcanzar  ( y ello es éxito) con los recursos de los que disponemos para alcanzarlos, podemos obtener una perspectiva completamente distinta. Para Nick, levantarse es un verdadero éxito. A cualquiera de nosotros es algo que nos podría parecer insignificante. Para Nick es un viaje más allá de sus límites.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Sociedad del éxito, sociedad del fracaso

Apreciado Amigo, me he quedado con ganas de profundizar contigo en esta cuestión. De conocer cual es tu concepto de éxito. Y cuales son los peligros que identificas en una sociedad del éxito. Creo que ello nos llevaría a establecer un punto opuesto con el que poder comparar: la sociedad del fracaso. Ambos extremos los tendríamos que definir y analizar, ¿Cual es el papel que cada individuo juega en cada una de estas sociedades? ¿Cual sería la situación más enriquecedora para el individuo? Ojo, la respuesta no es obvia, ni mucho menos. Con frecuencia se aprende mucho más de un fracaso que de un éxito. ¿Tú que opinas?